Arusha es donde vivimos y donde empieza tu viaje, y la mayoría de los visitantes solo la ven por la ventanilla de un coche de camino a otro sitio. Merece un día.
¿Por qué todo empieza en Arusha?
Geografía. La ciudad está a los pies del monte Meru, con los parques del norte extendidos hacia el oeste y el Kilimanjaro a una hora hacia el este. Cada vehículo de safari, cada equipo de montaña y la mayoría de los operadores turísticos del país tienen su base aquí, nosotros incluidos. Si haces un safari por el circuito norte o subes al Kilimanjaro, dormirás en Arusha o cerca al menos dos veces.
¿Qué se puede hacer en tu primer o último día?
La lista no es larga, y no pasa nada. Lo que hay es auténtico.
- El mercado central. Ruidoso, abarrotado y no pensado para turistas, que es justo su atractivo. Ve con alguien que lo conozca.
- Un centro de patrimonio cultural. Bueno para el arte y las tallas tanzanas, y un sitio sensato para comprar algo en lugar de hacerlo en el aeropuerto.
- Una finca de café en las laderas del Meru. Medio día, y el café es realmente excelente.
- El Parque Nacional de Arusha. Una excursión fácil de un día con jirafas, colobos y opción de safari a pie, y casi nadie dentro.
¿Es Arusha un buen sitio para recuperarse después de una ascensión?
Sí, y nosotros incluiríamos una noche aquí en lugar de seguir directamente en coche. Después de una semana en la montaña lo que quieres es una ducha, una cama que no esté en pendiente y comida que no hayas tenido que cargar. Hazlo antes del safari, no durante.
¿Es segura?
Es una ciudad corriente de África Oriental, así que se aplica el sentido común de siempre. No camines solo con objetos de valor después de anochecer, usa los taxis que te consiga tu hotel y no los que te encuentren a ti, y guarda el teléfono en el bolsillo en el mercado. Nunca ha sufrido daño ninguno de nuestros clientes, y preferimos contarte la versión práctica antes que fingir que la pregunta es de mala educación.
Si tienes un día libre al principio o al final de tu viaje, dínoslo y te sugeriremos algo que merezca la pena hacer.